Saturday, December 03, 2005

LA INFORMACIÓN

La información se encuentra en cualquier lugar en que estén presentes los seres humanos. Su significado etimológico es: dar forma.

“Dar una forma o un soporte material a una vivencia personal o a un a imagen mental del sujeto emisor”, dice Xifra, en el texto La Información.

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, información, significa:

“1. Acción y efecto de informar o informarse.
2. Oficina donde se informa sobre alguna cosa.
3. Averiguación de un hecho o delito.
4. Pruebas que se hacen de la calidad y circunstancias necesarias en un sujeto para un empleo u honor.
5. Educación, instrucción.
6. Comunicación o adquisición de conocimientos que permiten ampliar o precisar los que se poseen sobre una materia determinada.
7. Conocimientos así comunicados o adquiridos”.

Mientras que informar significa:

“1. Enterar, dar noticia de una cosa.
2. Formar, perfeccionar a uno por medio de instrucción y la buena crianza.
3. Dar forma sustancial a una cosa.
4. Dictaminar un cuerpo consultivo, funcionario o cualquier persona perita, en asunto de su respectiva competencia.
5. Hablar en estrados a los fiscales y abogados”.

Para Fernand Terrou, informar “significa el acto de recopilar o proporcionar información...”.

Cebrián Herreros define el concepto como: “una indagación de lo que ocurre en la realidad, y su consiguiente transmisión a la audiencia con la honestidad, equilibrio y datos suficientes para que sea el receptor quien llegue a la concepción concreta de lo que sucedió”.

También lo define como “un sistema de valores”; y al relacionarlo con el periodismo advierte que: “Es un proceso de percepción, comprensión e interpretación de la realidad actual por parte del periodista, y posteriormente una elaboración y codificación mediante diversos recursos expresivos para transmitírsela a la audiencia”.

Otra concepción dice que informar “es situar al receptor en el lugar de los hechos para que sea testigo de la historia en el momento mismo en que está sucediendo. Queda relegado todo lo relacionado con comprender, porque el espectador está viendo ‘con sus propios ojos”, dice Víctor Gordoa.

Cuando se habla de información en los medios de comunicación, se refiere a la emisión de mensajes con los que se puede aprehender, predecir, influir y controlar el destino de los receptores.

El acto de informar implica la difusión de hechos trascendentales ocurridos al interior del país y alrededor del mundo; cabe resaltar que también incluye los datos que interesen a las personas.
En el proceso de la información participan quienes son canales de transmisión, quien recibe la información, y quien la genera.

El receptor tiene un papel pasivo en el proceso, actúa en el momento en que ejerce su participación política al emitir su voto en las jornadas electorales; de esta manera controla y crítica a los poderes públicos.

Los elementos que intervienen en el proceso de la información son el Estado, los medios de comunicación y los ciudadanos.

El proceso de información es: se presenta un suceso, un sujeto lo presencia, lo codifica y lo plasma en un lenguaje informativo, lo transmite y sus receptores a su vez lo transmiten. Esta información la presentan los medios de comunicación en forma de noticia.

Mario Alberto Hernández Pérez, productor de Radio RED AM, dijo a la Revista El Universo de la Radio: “Sabemos que noticia es todo hecho novedoso trascendente y que causa interés para una comunidad. Es también dar a conocer un hecho a través de un lenguaje entendible para todos. Por tanto, en radio es transmitir la narración concreta y actual de hechos trascendentes que interesan a la comunidad. En este caso al radioescucha. Pero redactar para radio no es lo mismo que escribir una carta, una novela, ni tampoco hacerlo para un periódico”.

Lejos de contribuir a la democratización del país, la información se ”espectaculariza”, se degenera, se corrompe y vanaliza, esto ante la competencia por atraer audiencia (rating); los medios de comunicación recurren a la mercadotecnia sensacionalista.

Los noticiarios concentran su cobertura en personajes públicos, enfocan la información en el “quién”, olvidándose del “qué” y “para qué”.

Los ciudadanos se forman una opinión de los fenómenos políticos, sociales y económicos a partir de lo que conocen a través de los medios, siendo estos una herramienta para ejercer la libertad.

Todo comenzó en la década de 1830, cuando aparecieron los primeros diarios en Estados Unidos. Eran vendidos a bajo costo debido a la gran inclusión de publicidad y sus grandes tirajes.

La actividad de la prensa creció gracias a los avances técnicos, tales como la invención del teléfono y del daguerrotipo. Se fundó en París, en 1835 la agencia informativa Havas.

A partir de las Guerras Mundiales, el cine, el radio y la televisión se expandieron por todo el mundo, imitando el modelo estadounidense, que había construido grandes cadenas comerciales: ABC, NBC y BCS. Incluían información sobre educación, ocio, política, entretenimiento, opinión y publicidad.

Los procesos de la expansión transnacional justificaron la concentración económica que propicia el engrandecimiento de las empresas y las disminuye en número; de esta manera se han formado grandes grupos que por la misma situación resultan oligopolios o monopolios, como el caso de Televisa.

Estos grupos tienen intereses estratégicos, sin embargo, no se olvidan de ser cautelosos ante el grupo gobernante, pues dependen de este para obtener licencias y concesiones.

Pareciera que el país se maneja como si estuviera de manera permanente en campaña política: con imágenes y sin contenido. El público interesa a las empresas como consumidor y no como ciudadano.
Se busca estandarizar los mensajes publicitarios para cautivar a un público y potencial consumidor, de esta manera se llega a un sector amplio. Así, el medio impone al consumidor el tipo de mercancía que debe adquirir.

Se unifica lo cómico, lo trágico, los valores y principios; de esta forma el público se homogeniza y en consecuencia consume la misma mercancía.

Se homogeniza a la sociedad eliminando barreras de edad, clase social, ideología, sexo, etcétera, atentando contra la cultura en una tenencia a la mediocridad.
Los individuos son vistos como una masa colectiva y el objeto de la censura es la información

El derecho a la información y sus conceptos

En el ejercicio del derecho y acceso a la información participan quién informa, y quién es informado: Estado y ciudadanos.

El primero es responsable de garantizar el derecho a la información (que sea veraz, clara, objetiva y oportuna), implica la libertad de expresión y de prensa; también está obligado a proporcionar datos generados al interior de sus organismos.

El ciudadano recibe información, conoce a los partidos y sus representantes, y tiene oportunidad de criticarlos; así se forma una opinión personal que junto con la de los demás formarán la opinión pública.

A continuación se genera la voluntad política de la colectividad y la manifiestan a través del voto; esta decisión guiará el destino del país.

“El Estado, entendido como ordenamiento político de una comunidad, nace de la disolución de la comunidad primitiva basada en vínculos de parentesco y de la formación de comunidades más amplias derivadas de la unión de muchos grupos familiares por razón de sobrevivencia interna (sustentación), y externa (defensa).
Es la “máxima organización de un grupo de individuos sobre un territorio en virtud de un poder de mando”.
Norberto Bobbio. Estado, Poder y Sociedad.
Estado: Denominación que reciben las entidades políticas soberanas sobre un denominado territorio, su conjunto de organizaciones de gobierno y por su propia extensión territorial.

Enciclopedia Microsoft® Encarta® 98 ©, 1993-1997 Microsoft Corporation

Además los mensajes emitidos por los medios de comunicación permitirán a los ciudadanos desarrollarse en su vida cotidiana en sus diferentes roles: como integrantes de una familia, como consumidores, profesionistas, votantes, etcétera.

Para efectuar esta función el Estado requiere de un canal para llegar a los ciudadanos: los medios de comunicación, a través de los periodistas tendrán el papel de investigar, describir, interpretar, explicar y difundir información; serán el conducto para informar a la sociedad, entidades capaces de ejercer el derecho a la información y después emisores de la misma.

La radio y la televisión son los medios más viables para realizar esta tarea debido a que en la experiencia mexicana no ha sido creada la cultura del hábito de la lectura; la mayoría de las personas se informan a través de tales medios.

¿Qué clase de información debe garantizar el Estado?, el artículo 6° de la Constitución Mexicana, no lo precisa; las legislaciones internacionales la limitan solamente en caso de que el ejercicio de este derecho pudiera cause daños a terceros.

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, información es:

Comunicación o adquisición de conocimientos que permiten ampliar o precisar los que se poseen sobre una materia determinada.
Conocimientos así comunicados o adquiridos”.

Siendo de esta manera, ni el Estado ni las instituciones públicas tienen el poder de restringir la información, excepto aquella referente a la vida privada por cuestiones de orden social y en capítulos posteriores se tratará sobre cuestiones nacionales.

Los medios de comunicación son instrumentos del derecho a la información por su capacidad masiva de convocatoria, sin embargo no son los únicos elementos por los que el ciudadano busca informarse.

A causa de que el tema ha sido poco estudiado, se ha caído en el error de confundir derecho a la información con acceso a la información.
El académico Raúl Trejo Delarbre, dijo al diario La Crónica de Hoy como entiende el término derecho a la información:

"En su acepción más amplia es el conjunto de prerrogativas y obligaciones recíprocas de la sociedad, el Estado y los medios en materia de comunicación. Asunto como el derecho a difundir mensajes (...), el derecho de los medios y los informadores a indagar sobre los asuntos públicos, el derecho de los ciudadanos a no ser difamados y cuando así ocurra a exponer su réplica en el medio donde se les afectó y la obligación de los medios no sólo a comportarse con responsabilidad en términos generales sino a no deshonrar a los ciudadanos ni a falsear los acontecimientos, son parte de los temas involucrados en el derecho a la información".

Lo que significa que el ciudadano está relacionado con los medios y las fuentes de información y que tiene derecho a ser informado sin limitaciones ni intervenciones del Estado o particulares.

Son parte del derecho a la información:

Las libertades de información, de expresión y de prensa;
El derecho a recibir información;
El secreto profesional, la cláusula de conciencia y la colegiación de los periodistas;
La transparencia publicitaria;
La trasformación de los medios de gobierno en medios públicos de Estado;
La Ley de Radio y Televisión;
La Ley Telecomunicaciones;

A continuación se enlistan elementos que conforman el derecho a la información y su significado:

Derecho a la información. Según Ernesto Villanueva, en el texto editado por la Cámara de Diputados, Legislación en Comunicación: “Es la posibilidad jurídica de que los individuos tengan acceso a la información de interés público, fundamentalmente aquella derivada de los poderes públicos”.

El derecho de acceso a la información es parte de las obligaciones del poder público, pues según aseguró el profesor Ernesto Villanueva en el artículo Derecho de Acceso a la Información y Organización ciudadana, dentro de la Revista Mexicana de Comunicación, comprende: “la prerrogativa de los individuos a buscar, investigar y recibir informaciones y opiniones de interés público y, en sentido estricto, registros y todo tipo de datos de las entidades públicas y de aquellas empresas privadas que ejercen el gasto público”.

Derecho de la información. De acuerdo con María Martha Arredondo, (Legislación en Comunicación) Es la ciencia del derecho que tiene como objeto de estudio el conjunto de normas jurídicas que regulan los alcances y los límites de las libertades de expresión e información por cualquier medio”.

Libertad de expresión. “Es la facultad o potestad que tiene el ciudadano, sea profesionista de los medios de comunicación o no, de concebir las ideas y opiniones y darlas a conocer, difundir y emitir sobre temas de interés público”, definición de Ernesto Villanueva, contenida en Régimen Constitucional de las Libertades de Expresión.

Libertad de información. Martha Arredondo asegura que “es el derecho de todo individuo a recibir, investigar y transmitir hechos dotados de trascendencia pública a través de los medios de comunicación social”.

Secreto profesional del periodista. Arredondo dice: “Es el derecho que tiene un periodista y un medio de mantener reserva en cuanto al origen de las noticias que difunde, en ese caso el medio se responsabiliza al 100 por ciento de la veracidad de la información”.

Derecho a la privacidad. José Carreño Carlón, en Temas Fundamentales de Derecho a la Información en Iberoamérica, dice que “Es el derecho que tienen todos los individuos, aún las personas públicas, para que no trasciendan los actos de su vida íntima o estrictamente personal por ser ajenos a las funciones con respecto a las cuales la sociedad sí puede llamarlos a cuenta”.

Y Martha Arredondo agrega que “En México, el derecho a la privacidad está regulado por el artículo 7° Constitucional, al prescribir como límites a la libertad de información el respeto a la vida privada. También es aplicable el artículo 16°: “Nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de la autoridad competente, que funde y motive la causa legal del procedimiento”.

Cláusula de conciencia del periodista. Dice Ernesto Villanueva en Régimen Jurídico de las Libertades de Expresión e Información en México: “Tiene por objeto salvaguardar la libertad ideológica, el derecho de opinión y la ética profesional del periodista”.

Ayudas del Estado a la prensa. “Elementos de singular relación entre la prensa y el Estado, tales como presupuesto público para estímulos, recompensas, sanciones, publicidad para la prensa mexicana mediante los órganos del Estado” de acuerdo con Villanueva, que también define el siguiente concepto:.

Ataques al orden o a la moral pública. “Toda manifestación o exposición maliciosa hecha públicamente por medio de discursos, gritos, cantos, amenazas, manuscritos o de la imprenta, dibujo, litografía, fotografía, cinematógrafo, grabado o de instituciones fundamentales del país”. Lo sanciona la Ley de Imprenta.
Las siguientes definiciones son de José Carreño:

Límites de la libertad de información. “Reside en el derecho a la vida privada, a la moral y a la paz pública, según el artículo 7° de la Constitución”.

Difamación. “Comunicarse dolosamente a una o más personas, la imputación que se hace a otra persona física o persona moral en los casos previstos por la ley, de un hecho cierto o falso, determinado o indeterminado que puede causarle deshonra, descrédito, perjuicio o exponer al desprecio a alguien”. Según el artículo 350 del Código Penal para el Distrito Federal en Materia Común y para toda la República en Materia Federal.

Calumnia. “Es la acción de imputar a otro un hecho determinado y calificado como delito por la ley, si este hecho es falso o es inocente la persona a quien se imputa”. Se sanciona en el artículo 356 del Código Penal.

Daño moral. “Es aquel que se infringe contra el honor, la imagen y la dignidad de la persona” Se sanciona en el Código Civil con una indemnización en dinero que fija el juez.

Acceso a la profesión periodística. Carreño define: “Es la potestad que tiene -en la práctica- las empresas periodísticas para decidir quién es periodista y quién no lo es. No existen normas de derecho vigente que regulen el acceso a la profesión periodística en México”.

Derecho de réplica. Es la “prerrogativa que debe tener toda persona a la que se le involucra en el proceso de información, de hacer precisiones o declaraciones que se le imputan en el mismo medio y en el espacio y horario similar a aquellos que se difundió”.

El Derecho de Réplica para prensa escrita se encuentra regulado en el artículo 27° de la Ley de Imprenta: “los periódicos tendrán la obligación de publicar gratuitamente las rectificaciones o respuestas que las autoridades, empleados o particulares quieran dar a las alusiones que se les hagan en artículos, editoriales, párrafos, reportazgos o entrevistas, siempre que la respuesta se dé dentro de los ocho días siguientes a la publicación...”.

“Por lo que se refiere al derecho de réplica en radio y televisión, este no se encuentra tutelado por la Ley Federal de Radio y Televisión, en su reglamento, ni en ninguna otra disposición legal de derecho interno. Esto no significa, sin embargo, que el derecho de réplica en los medios electrónicos no pueda ser ejercido en el país.
La Convención Americana de Derechos Humanos en su artículo 14 establece el derecho de rectificación o respuesta: ”toda persona afectada por informaciones inexactas o agraviantes emitidas en su perjuicio a través del medio de difusión legalmente reglamentados y que se dirijan al público en general, tiene derecho a efectuar por el mismo órgano de difusión su rectificación o respuesta en las condiciones que establezca la ley”.